En la última sesión hicimos un pequeño debate por grupos en torno a los siguientes temas:
- Uso de la lengua propia en clase
- Uso de la nueva tecnología
- Uso de los libros de texto
Había diversas opiniones aunque la mayoría seguíamos la misma línea:
Introducción de la tecnología en las clases pero no de forma invasiva, siempre hay que tener un plan b por si la tecnología falla, lo cual pasa a menudo, pero es bueno introducirla ya que generalmente atrae más a los alumnos. Uso de la tecnología por parte de los alumnos siempre supervisado y en función de las posibilidades, es bueno que conozcan diferentes recursos tecnológicos que pueden aprovechar para el aprendizaje del idioma.
El uso de los libros de texto es lo más cómodo para el profesor, pero es preferible utilizarlo como guía y crear diferentes actividades actualizadas y enfocadas a cada grupo en función de sus necesidades, motivaciones y objetivos. Pero cuando hay diferentes niveles y el tiempo escasea para organizar bien todas las clases, echar mano de un libro de texto cuyas actividades ya han sido cuidadosamente elaboradas en función del nivel y ordenadas para un progreso continuo, es la mejor opción. Pero insisto,siempre que podamos, darle un aire fresco a las clases con actividades comunicativas será una buena opción.
En cuanto al uso de la lengua, había más discrepancias, en mi grupo particularmente era yo quien se distanciaba del resto, pues mi opinión era bastante firme: 100% uso de la lengua extranjera. Soy partidaria de utilizar la lengua que estamos aprendiendo como lengua vehicular en todo momento incluso fuera de la clase con los alumnos (en los pasillos y zonas comunes del centro, fuera del centro...). Aunque no siempre es fácil, considero que hay que hacer un mayor esfuerzo por hacerse comprender y apoyarse en imágenes, gestos, ejemplos (cuanto más personales mejor) incluso teatro si es necesario, exagerar las expresiones hasta el absurdo si ello ayuda a la comprensión. Cierto es que no vas a paralizar una clase por una explicación de una palabra, pero en esos casos, hay que valorar si es necesaria esa explicación o puede esperar a otro momento pues no dificulta la comunicación; y en caso de ser algo clave que no somos capaces de expresar de otra forma o de hacernos entender, entonces sí se puede optar por la lengua del alumno.
Y cuando hablo del uso de la lengua extranjera no hablo sólo del profesor, también los alumnos deben esforzarse desde el primer momento por utilizar la lengua extranjera para comunicarse. Debemos motivarles y fomentar su uso, aunque sea poco a poco, con errores, lo importante en un principio es que cojan confianza y pierdan el miedo o el bloqueo que les supone a la mayoría de los alumnos la expresión oral en la lengua extranjera. Luego ya se irán corrigiendo los errores, disimuladamente y una vez que el alumno alcance un cierto grado de confianza, lo que deben entender es que lo primordial es comunicarse.
También es cierto que reculé hasta un 80% cuando pensaba en enfrentarme a una clase de 30 alumnos, toda mi experiencia se basa en grupos muy reducidos y era más fácil comunicarse 100% en LE, pero en un grupo más amplio de nivel bajo, sin motivación y en edad complicada... ahí ya me lo replanteo, no estoy segura de qué haría.
Aun así he de confesar que cuando hablo de dar la clase completamente en LE, me refiero a clases comunicativas en las que el objetivo de los alumnos es aprender el idioma. Luego están las clases absurdas, vease muchas de las clases particulares, en las que el alumno sólo quiere aprobar un examen en un tiempo record. En esos casos, muy a mi pesar y tras varios intentos, he tenido que dejar mis ideales a un lado y me he tenido que ceñir al guión: explicación en lengua materna + ejercicio de aplicación y a pasar el examen como borreguitos. Solo espero que ese tipo de situaciones quede atrás, pero bueno, hay que enfrentarse a todo!
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