domingo, 14 de diciembre de 2014

Didáctica con Carlos. Sesión 4. Evaluación

Por fin llega el tema que tanto preocupa a los alumnos, casi más que a los profesores ¿o tal vez no?
A mí siempre me ha resultado difícil poner una nota a mis alumnos. Eso de reflejar con números el esfuerzo que realiza una persona y el grado de satisfacción con el que superan la asignatura o alcanzan los objetivos programados, me parece poco justo. ¿Quién soy yo para juzgar a nadie? Pues profesora y una de mis obligaciones como tal es precisamente esa, “JUZGAR”.

Para empezar he de decir que siempre he evitado en la media de lo posible esta labor, para mí todo estudiante que trabaje y demuestre que ha adquirido ciertos conocimientos mínimos ya merece un aprobado pero, como debemos medir el resultado de cientos de alumnos, debemos tener muy claro cómo evaluar cuánto aprende cada uno.

En clase aprendimos algunos términos relacionados con la evaluación que resumo a continuación.

Tipos de evaluación:

En función de quién realiza la evaluación existen la autoevaluación (estudiante a sí mismo), la coevaluación (estudiantes entre sí) y la heteroevaluación (profesor a alumnos).

En función de cuándo se realiza la evaluación, ésta puede ser inicial, formativa y sumativa según se realice al principio, durante o al final del curso.

En base a los criterios elegidos, la evaluación normativa evalúa a todos los alumnos del grupo clase de la misma forma, mientras la evaluación basada en criterios evalúa a cada estudiante de manera individual.

La evaluación directa, basada en la observación, se opone a la indirecta, basada en los resultados de la prueba o examen.

Se puede establecer un juicio basado en la impresión del examinador en una evaluación subjetiva frente a la objetiva en la que se emplean pruebas tipo test de una única respuesta correcta.

Si se realiza un juicio sintético global hablamos de evaluación holística, mientras que si se consideran por separado los diferentes criterios hablamos de evaluación analítica.

Criterios de evaluación:

Podemos centrarnos en diferentes aspectos como la comprensión analítica, comprensión global, escucha/lectura crítica, vocabulario, gramática, intercultural, contenido del discurso, estructura del discurso, lenguaje( fonética, entonación, léxico, gramática), comunicación no verbal, comprensión y respeto de la consigna/enunciado, etc.

Herramientas de evaluación:

Algunas de las herramientas empleadas para la evaluación son: la rúbrica de evaluación (escala detallada de gradación de criterios), la hoja de control (apreciación más rápida), la hoja de observación (apreciación subjetiva de cada criterio)


Una vez vistos estos términos en clase, sólo consigo ver lo mismo que antes pero expresado en palabras bonitas y más técnicas. Pero mis dudas siguen ahí:

¿Nos jugamos todo a una y les hacemos una prueba final u observamos con lupa la evolución diaria de cada alumno (pueden ser cientos) y hacemos una media en función de los resultados obtenidos?

¿Qué criterios seguimos para evaluar, el esfuerzo y progresión individual de cada alumno, el alcance de los objetivos planificados?

¿Medimos a todos por el mismo rasero? Es decir, ¿medimos de igual forma los resultados de un alumno de diversificación con los de un alumno avanzado que ha estudiado desde pequeño el idioma impartido o incluso un alumno bilingüe?

Yo soy partidaria de evaluar el progreso individual de cada alumno y de una manera constante a lo largo del curso, por medio de múltiples actividades comunicativas que reflejen claramente su adquisición de los conocimientos requeridos. Tal vez sea más trabajo que poner un simple examen final igual para todos pero creo que es más justo ¿o no?


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